
CDMX.- 3 de junio de 2017
De nada le sirvió el casco de “seguridad” a un ciclista, porque quien conducía un camión del transporte público de la marca Mercedes Benz, al parecer llevaba prisa y al arrollarlo, lo privó de la vida; lo que tenía que ser su protección quedó destrozado, y el cuerpo del joven mostraba las huellas de la pesada unidad, pero en el lugar se detuvo al presunto responsable.
La víctima circulaba a bordo de su bicicleta sobre la calle Mina, según por la hora, las 6:45, se dirigía a su centro de trabajo, y a decir de personas que a esa hora, diariamente pasaban por el cruce de la calle 5 de Febrero, y que siempre conducía respetando a los automovilistas, pero ayer el chofer de la pesada unidad lo arrolló y le quitó la existencia.
De inmediato se presentaron en ese punto de la Colonia Gustavo A. Madero paramédicos y solamente confirmaron el deceso del joven, que se reportó en calidad de desconocido, porque la gente lo veía pasar por sus calles, pero no sabían su nombre, y en lo que esto se investigaba, esperando encontrar su credencial de elector, policías que acudieron al lugar hicieron las primeras diligencias.
Ahí se les informó, que en el camión de la Ruta 64 se encontraba el conductor y presunto responsable, por ello se entrevistaron con él, y le dijeron que sería presentado ante el agente del ministerio público de la Delegación Gustavo A. Madero, en donde rindió su declaración en torno a lo ocurrido, aunque también se encuentra lo que sobre esto relataron los testigos oculares.
Según lo referido por vecinos del lugar, el ciclista circulaba pegado a la banqueta, que no iba sobre carriles de alta velocidad, pero que al llegar al cruce con la calle 5 de Febrero, el conductor del camión no alcanzó a verlo y lo aventó un par de metros y lo golpeó en la cabeza, presumiendo que pudo haber sufrido traumatismo craneoencefálico, pero con la autopsia se disolverá cualquier duda.
Para el agente del ministerio público de la Coordinación Territorial GAM-4, es necesario tener el reporte que le sea entregado por los peritos de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México que fueron a dar fe de los hechos, y de este modo poder deslindar responsabilidades.