La noche del pasado sábado fue histórica para el mundo del boxeo en México y en particular para la ciudad de Guadalajara, ya que se llevó a cabo una de las peleas más esperadas del año: la del boxeador tapatío, Saúl «Canelo» Álvarez, quien se enfrentó al británico John Ryder en el Estadio Akron.
Tras una intensa pelea que resultó 12 rounds, en la que el Canelo despertó al público con su superioridad sobre Ryder, el abandonó el estadio y dio paso a una nueva corriente de trabajadores que entraron al lugar para desmontar el ring y quitar todo lo montado para el evento de la noche.
En pocos minutos, los trabajadores comenzaron a quitar las cuerdas del ring, las sillas de la zona de la cancha y desmontar la protección del césped del estadio. Esto se debía a que el equipo femenil del Guadalajara tenía programado un partido para el lunes siguiente ante Pachuca y el club tenía un partido de repechaje programado para el fin de semana siguiente, por lo que era necesario dejar el estadio en perfectas condiciones lo más pronto posible.
El gobierno de Jalisco, el comité organizador y el club Chivas habían acordado que el desmontaje se llevaría a cabo inmediatamente después de la pelea del Canelo, para dejar el estadio en perfectas condiciones para los próximos eventos.
Sin embargo, aún no se sabe si el desmontaje del estadio habrá causado algún daño al césped del Akron, que fue escenario de un gran evento que reunió a más de 60 mil personas que vieron al Canelo mantener el título unificado de peso súper medio.
Mientras tanto, Ana María Barragán, madre del Canelo, expresó su orgullo por el desempeño de su hijo en la pelea y lo calificó como un «buen hijo y un gran ser humano».
La pelea del Canelo en el Estadio Akron ha sido considerada como una de las mejores peleas de boxeo en la historia de Guadalajara y ha dejado un gran recuerdo en la ciudad y en los aficionados del boxeo en todo México.