Por: Luis Jesus Morales
Amigos, familiares y colegas se reunieron en una emotiva ceremonia religiosa para dar su último adiós a Milagros Monserrat. En medio del dolor, sus seres queridos exigieron «justicia» por el horrendo acto que le arrebató la vida.
La detención de Miguel de Jesús, el presunto asesino de Milagros, no ha calmado la indignación de quienes la conocieron. Ante esta noticia, los familiares de la víctima expresaron su esperanza de que la ley sea aplicada con firmeza contra este individuo que pareciera carecer de sentimientos.
«No muestra arrepentimiento», afirman los allegados de Milagros sobre su asesino. Dada la brutalidad con la que perpetró el ataque, una tía de la víctima duda de que el individuo sienta remordimientos. «No es verdad, no muestra arrepentimiento», declaró minutos antes del sepelio en el Panteón de San Nicolás. Una sobrina de Ernestina Meza, madre de Milagros, agradeció la solidaridad de «todos», incluyendo los medios de comunicación, cuyos esfuerzos llevaron a la captura del asesino. «Si no fuera por la difusión de la noticia, el asesino seguiría libre».
Momentos antes del cortejo fúnebre, se manifestó el deseo de que las autoridades cumplan su deber. Un clérigo presente en la funeraria expresó que Dios hará justicia divina, mientras que el Gobierno deberá actuar ante el dolor que ha causado en la familia de Milagros.
En el lugar del crimen, donde se erige un pequeño altar en memoria de la víctima, sus vecinas se unieron para rezar el rosario y pedirle a Dios fortaleza y consuelo para su madre. Manchas de sangre aún permanecen en el sitio. «Que este hombre enfrente la justicia. Las personas lo vieron caminar por la calle como si nada después de cometer esa atrocidad, ¿por qué?, sin motivo alguno. Rezamos aquí el rosario por ella, por su familia, por su madre, para que encuentren pronta resignación y para que las autoridades no permitan que este acto quede impune», expresó Alejandro Manrique.