Por: Luis Jesus Morales
Con frecuencia, se mencionan términos como «emisiones netas cero» o «net zero emissions» sin comprender del todo su importancia, especialmente en un contexto nacional. Este enfoque es fundamental en la lucha contra el cambio climático y ha sido adoptado por varios países, aunque se necesita un mayor compromiso, especialmente de naciones más grandes.
Las emisiones netas cero se logran cuando, en un período determinado, se absorbe más dióxido de carbono de la atmósfera del que se emite. Esto es esencial para evitar que el calentamiento global supere el objetivo de un aumento de la temperatura promedio menor a 1.5 ºC.
Según el World Economic Forum (WEF), ocho países, conocidos como «sumideros de carbono», ya han alcanzado este objetivo. Estos países incluyen a Bután, Comoras, Panamá, Guyana, Madagascar, Niue, Gabón y Surinam. En América Latina, destacan Chile, Costa Rica y Uruguay, que han mostrado un firme compromiso hacia las emisiones netas cero.
Sin embargo, los desafíos para lograr este objetivo son considerables y varían según las regiones. Algunos desafíos clave incluyen la transición a fuentes de energía renovable, cambios en políticas públicas y regulaciones, movilización de recursos financieros, cooperación internacional, y garantizar una transición justa e inclusiva.
En el caso de México, se han establecido metas ambiciosas, como lograr que el 50% de las ventas de vehículos sean de cero emisiones para 2030 y reducir las emisiones en un 35% hacia 2030. Sin embargo, se requiere una acción inmediata y sostenida para alcanzar emisiones netas cero en 2050 y evitar los impactos devastadores del cambio climático.