Al fin se confirma lo que se sabía: toda una generación en México consumió leche radioactiva
27 de octubre 2023. Por Dafne Ortiz
Después de tantas especulaciones y teorías sobre la leche radioactiva en México, entre 1886 y 1987, se pudieron revelar documentos clasificados sobre el tratamiento, compra y venta de la leche radioactiva.
A través del proyecto ‘archivero’ dirigido por Laura Sánchez Ley y Dardo Neubauer se pudo desclasificar un expediente. En este contenía los lineamientos para el tratado de la leche comprada en Irlanda del Norte, la cuál tenía altos índices de radiación.
En el expediente se establecen indicaciones de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias y Comisión Internacional de Seguridad Nuclear, las que destacaron que México podía utilizar el producto siempre y cuando se disolviera un 1 costal de leche contaminada por 6 limpios; además que se tendría que programarse atendiendo a un esquema de difusión o rotación que impida su consumo reiterado por los mismos grupo de población ya que podría ser dañino. Ante estos lineamientos se autorizó la distribución.
No obstante, la Organización Mundial de la Salud y el embajador de México en Brasil advirtieron al Gobierno de Miguel de la Madrid que no se comercializara la leche. Sin importar todas las advertencias, fue comercializada por Conasupo y sin tomar las medidas que condicionaban la venta de la leche radioactiva.
Actualmente no se sabe cuántos son los grupos y las cantidades de personas afectadas por el insumo de esta leche, ni la condición de su estado de salud; además que sería imposible detectarlos en la actualidad. No obstante, ya se develó la verdad.