Descubre la magia de Samoa Americana: Donde nace el mundo
Entretenimiento. A 15 de junio, 2024. Damallanti Martínez
“Aquí es donde se origina el mundo”, afirma Ma’ri, un samoano que guía a los pocos extranjeros que se aventuran hasta este recóndito archipiélago. “Sí, aquí empezó todo”, agrega, señalando al horizonte, donde a menos de 2 kilómetros de distancia, la línea de espuma marca el lugar donde rompen las olas.
Un lugar de leyenda
Son las seis de la mañana y el sol despunta desde América. En este rincón del Pacífico, ese continente se sitúa al este. Estamos en Ofu, que junto con Olosega y Tau, conforma las islas Manu’a, el extremo oriental de la Samoa Americana.
Según registros arqueológicos, el archipiélago fue uno de los primeros puntos de la geografía polinesia en ser colonizado por migraciones venidas de Melanesia y del Sureste de Asia, hace más de tres mil años. La leyenda local cuenta que las islas Manu’a fueron esculpidas por las manos de Tagaloa, el creador del universo. Basta cerrar los ojos para entender que la historia que relata el corpulento y tatuado Ma’ri tiene mucho de creíble.
Un rincón remoto
Equidistante de Hawái y Nueva Zelanda, con una latitud cercana al ecuador, Samoa Americana es un territorio insular geográficamente distante de Estados Unidos, pero políticamente vinculado a ese país. Es uno de los lugares menos turísticos del planeta: solo 900 personas visitaron sus costas en 2020, según cifras de la Organización Mundial del Turismo (ONU Turismo). Pero que no haya duda: Samoa Americana es un destino lleno de sorpresas para el viajero que decide aventurarse a un mundo sin prejuicios ni horarios.
Montañas, arrecifes y colores
El Parque Nacional de Samoa Americana, creado en 1988, forma parte de la red de parques nacionales estadounidenses y es el único situado al sur del ecuador. Con una extensión de más de 3 mil 300 hectáreas, abarca el archipiélago de las Manu’a y Tutuila, la isla principal de Samoa Americana. Este extenso parque comprende arrecifes, zonas de selva tropical y picos montañosos, albergando numerosas especies de plantas y animales, como tortugas marinas, cangrejos cocoteros y ballenas jorobadas. Además, cuenta con 35 variedades de aves, incluidos los zorros voladores samoanos, una amenazada especie de murciélago frugívoro natural del archipiélago.
El tesoro de la isla
“Un tesoro” resume un convencido Ma’ri. La riqueza natural de Samoa Americana es solo comparable a su considerable patrimonio cultural y su exuberancia culinaria. Los sabores de estas tierras descansan en el coco, el pulpo, el cerdo rostizado, diversos tipos de atún y la langosta hervida o a la plancha en salsa de piña.
El Parque Nacional de Samoa Americana y el archipiélago entero son un santuario de cormoranes, fragatas, palomas marineras y múltiples mariposas, pero también de historias y tradiciones. “Aquí siempre tenemos la última palabra del día”, añade Ma’ri, riendo de nuevo, mientras da un sorbo a su coco y señala a una tortuga verde que sale a respirar frente a nuestros ojos.