El Congreso de la CDMX aprueba reforma que tipifica el transfeminicidio como delito específico
18 de julio de 2024 ✒️ Dafne Ortiz
En un significativo avance hacia el reconocimiento y protección de los derechos de la comunidad trans, el Congreso de México ha aprobado una reforma legal que tipifica el transfeminicidio como un delito específico. Esta nueva figura jurídica busca diferenciar y sancionar de manera adecuada los asesinatos de mujeres trans, reconociendo la violencia extrema a la que están expuestas debido a su identidad o expresión de género.
La reforma, impulsada por organizaciones de la sociedad civil y activistas LGBTIQ+, establece que el transfeminicidio será castigado con penas de 40 a 60 años de prisión, igualando así la severidad de la pena al feminicidio. Esta medida es vista por expertos como un avance crucial en la protección de la población trans en México, proporcionando un marco legal que visibiliza y condena específicamente la violencia transfóbica.
El transfeminicidio se define en la reforma como el asesinato de una mujer trans motivado por su identidad de género o expresión de género. Este reconocimiento legal es el resultado de años de lucha por parte de activistas que han demandado justicia y visibilidad para las víctimas de la violencia extrema basada en la transfobia.
En México, se estima que más de 900 mil personas se identifican como trans, según la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG) 2021 del INEGI. De esta población, aproximadamente 520 mil 500 eran biológicamente mujeres y 388 mil 100 eran hombres. Esta cifra incluye a personas transexuales, transgénero, no binarias, género fluido, ágenero, entre otras identidades de género.
La comunidad trans en México enfrenta altos niveles de discriminación y violencia, lo que afecta su calidad de vida y esperanza de vida, que según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, es de alrededor de 35 años para las mujeres trans.
Por lo anterior, expertos advierten que, además de esta importante medida legislativa, es esencial implementar políticas integrales que aborden la prevención y erradicación de la violencia transfóbica en todos los ámbitos de la sociedad. La aprobación de esta reforma representa un paso adelante, pero también subraya la necesidad de un compromiso continuo y multifacético para garantizar la seguridad y los derechos de la comunidad trans en México.