Intento fallido de detener al presidente suspendido de Corea del Sur
A 04 enero 2025. Lizeth Cuahutle
Policías y agentes anticorrupción intentaron este viernes detener al presidente suspendido Yoon Suk Yeol, quien enfrenta cargos por la imposición de una ley marcial el pasado 3 de diciembre. La operación, que buscaba ejecutar una orden de arresto emitida esta semana, se detuvo ante la resistencia de guardaespaldas presidenciales y el bloqueo de cientos de seguidores.
El mandatario, suspendido de sus funciones por la Asamblea Nacional, se encuentra acusado de «insurrección», un delito que podría acarrear cadena perpetua o incluso la pena de muerte. Pese a su destitución temporal, Yoon sigue siendo oficialmente el jefe de Estado hasta que el Tribunal Constitucional confirme su salida definitiva.
El operativo, realizado por la Oficina de Investigación de la Corrupción (OIC), enfrentó obstáculos desde su inicio. Un convoy de cinco vehículos, seguido en vivo por medios locales, se vio inicialmente bloqueado por automóviles en el acceso principal a la residencia presidencial. Los agentes optaron por un camino alternativo, pero al ingresar a la propiedad fueron recibidos por más de 200 personas que formaron una barrera humana.
«Hubo altercados físicos menores y mayores», informó un funcionario de la OIC. Tras 40 minutos de enfrentamientos, los agentes decidieron retirarse ante los riesgos para su seguridad. La orden de arresto contra Yoon tiene vigencia hasta el lunes, dejando a los investigadores con poco tiempo para ejecutarla.
El abogado de Yoon, Yoon Kap-keun, calificó la orden como «ilegal e inválida», asegurando que su ejecución sería ilegítima. Sin embargo, el jefe de la OIC, Oh Dong-woon, advirtió que cualquier intento de obstruir la detención podría ser perseguido judicialmente.
El caso ha polarizado a la sociedad surcoreana. Decenas de partidarios del presidente suspendido se han instalado frente a su residencia, ondeando banderas y coreando consignas en su defensa. «Estamos aquí para proteger la democracia liberal de nuestro país», expresó Choi Sung-hwan, uno de los manifestantes.
Yoon Suk Yeol desató una crisis política al declarar inesperadamente la ley marcial en diciembre, una medida inédita en la historia democrática de Corea del Sur. La decisión fue rápidamente revocada tras la presión de legisladores opositores y manifestaciones masivas.
Yoon como altos mandos militares enfrentan acusaciones por insurrección. Según fuentes locales, el objetivo de la OIC es trasladar al presidente suspendido a sus oficinas en Gwacheon para interrogarlo antes de que expire la orden de arresto.
