Cleopatra más allá del mito romano
A 05 abril 2025. Lizeth Cuahutle
Cleopatra VII, última reina del antiguo Egipto, ha sido por siglos retratada como símbolo de seducción y decadencia, una imagen moldeada por la propaganda romana tras su derrota. Sin embargo, fuentes más objetivas revelan a una líder inteligente, culta y con gran habilidad política.
Nacida en una dinastía griega, los Ptolomeos, Cleopatra se distinguió por adoptar la lengua y cultura egipcia, consolidando su poder entre intrigas familiares. Su gobierno, marcado por alianzas con Roma, fue una estrategia para mantener la soberanía egipcia ante una creciente amenaza extranjera.
Su relación con Julio César le permitió recuperar el trono y asegurar la estabilidad de Egipto. Más tarde, con Marco Antonio, intentó construir un bloque de poder frente a Octavio. Ambos fueron derrotados en la batalla de Accio y acabaron suicidándose, lo que marcó el fin del Egipto independiente.
Lejos del mito, Cleopatra impulsó reformas económicas, fortaleció el comercio y protegió el desarrollo intelectual en Alejandría. Fue una soberana comprometida, mecenas de la cultura y defensora del pueblo egipcio.
La historiografía actual la reivindica como una de las mujeres más influyentes de la antigüedad, víctima de una campaña de difamación que buscó borrar su verdadero legado: el de una estratega excepcional y gobernante firme.