¿Cómo se forman montañas y volcanes? El papel clave de las placas tectónicas
10 mayo 2025. Lizeth Cuahutle
El movimiento constante de las placas tectónicas transforma la superficie de la Tierra desde sus capas más profundas.
Esta dinámica, impulsada por el calor interno del planeta, explica fenómenos como la formación de montañas, volcanes y terremotos.
La teoría de la tectónica de placas una de las mayores revoluciones de la geología moderna sostiene que la litosfera terrestre (la capa más externa del planeta) está fragmentada en placas rígidas que flotan sobre el manto. Estas placas se mueven lentamente gracias a las corrientes de convección generadas por el calor interno de la Tierra, proveniente tanto del origen del planeta como de la desintegración de elementos radiactivos.
Colisión entre placas continentales, como ocurrió entre la placa india y la euroasiática, que dio origen al Himalaya.
Subducción de una placa oceánica bajo una continental, proceso que genera compresión y forma montañas y volcanes, como los Andes.
Fallas tectónicas, donde bloques de la corteza se elevan, como en la Sierra Nevada de América del Norte.
En su mayoría, se ubican en los bordes activos de las placas, aunque también pueden surgir en los llamados *puntos calientes*, como en Hawái. Los magmas se forman por fusión de rocas del manto, ya sea por aumento de temperatura, descompresión o por la incorporación de agua en zonas de subducción. Estos magmas ascienden y, si logran salir a la superficie, originan erupciones volcánicas.
La tectónica de placas no solo moldea el relieve terrestre. También ha influido en la evolución del planeta, modificando la distribución de continentes y océanos, y afectando incluso al clima y la biodiversidad. Gracias a esta teoría, hoy entendemos mejor la historia geológica de la Tierra y los riesgos naturales que enfrentamos.