Perseverance: el explorador que busca las huellas de la vida antigua en Marte
a 18 de mayo de 2025. Lizeth Cuahutle
En lo profundo del cráter Jezero, un pequeño robot avanza lentamente por las empinadas laderas de Marte. Se trata de Perseverance, el rover de la NASA que desde 2021 recorre el planeta rojo en busca de una de las preguntas más importantes de la humanidad: ¿alguna vez existió vida en Marte?
Aunque no tiene la capacidad de apreciar los colores rojizos y anaranjados del paisaje marciano, Percy como lo llaman con afecto sus creadores ha recolectado más de 20 muestras de rocas que podrían cambiar para siempre nuestra comprensión del planeta vecino.
El lugar de aterrizaje del rover no fue elegido al azar. Los científicos decidieron enviar a Perseverance al cráter Jezero porque, según estudios satelitales, allí existió hace más de 3 mil millones de años un antiguo delta fluvial que desembocaba en un lago. En la Tierra, este tipo de formaciones son ideales para conservar restos biológicos antiguos.
Desde 2022, el rover ha explorado esta zona, perforando rocas y descubriendo debajo de placas arenosas lo que podrían ser antiguos depósitos fangosos. Según Briony Horgan, científica planetaria de la Universidad de Purdue, este lodo seco podría haber atrapado restos de materia orgánica, al igual que ocurre en los lagos terrestres.
Las primeras muestras tomadas del suelo del cráter tienen un valor incalculable. Algunas provienen de rocas ígneas, lo que permitirá a los científicos fechar con precisión la historia volcánica del planeta. “Podrían ayudarnos a entender cómo Marte perdió su campo magnético y se convirtió en un mundo árido”, explicó Meenakshi Wadhwa, científica de la Universidad Estatal de Arizona y líder del programa Mars Sample Return.
Una de las muestras más llamativas fue recolectada en julio de 2024 en una zona conocida como Cheyava Falls. Allí, el rover halló una roca con marcas en forma de manchas de leopardo, indicios de actividad química y posibles moléculas orgánicas. Aunque aún no puede afirmarse que se trate de restos de vida, los científicos creen que tiene un gran potencial para revelar bioseñales.
En enero de este año, Perseverance recolectó otra muestra en el borde del cráter, conocida como Silver Mountain. Se trata de la roca más antigua recolectada hasta ahora, y podría ofrecer pistas sobre una época en la que Marte era más cálido y húmedo.
En total, el rover ha almacenado 21 tubos de muestras en su interior, incluidos dos tubos “testigo” que servirán para descartar contaminación terrestre. La NASA espera traer estas rocas de vuelta a la Tierra en la próxima década, cuando la misión Mars Sample Return esté lista para su lanzamiento.
“Podemos hacer cosas en un laboratorio terrestre que simplemente no son posibles con un robot en Marte”, afirmó Wadhwa. Desde la datación por radioisótopos hasta la observación directa bajo el microscopio, el análisis en la Tierra podría confirmar si en Marte existió alguna vez vida.
De concretarse, sería uno de los descubrimientos más trascendentales en la historia de la ciencia.