Salud mental y metástasis cerebral unidas por la ciencia
14 junio 2025. Lizeth Cuahutle
Fundación Banco Sabadell organizó recientemente un encuentro excepcional bajo el título “Conversaciones con Ciencia: Descifrando los secretos del cerebro”, en el que se reunieron dos referentes de la investigación biomédica en España: el psiquiatra Dr. Benedicto Crespo-Facorro y el neurocientífico Dr. Manuel Valiente. Aunque provenientes de disciplinas aparentemente distantes —la salud mental y la oncología, ambos coincidieron en la necesidad urgente de tender puentes entre la clínica y el laboratorio para afrontar los grandes retos médicos del presente.
El encuentro forma parte de una serie de entrevistas promovidas por la Fundación para acercar la ciencia a la ciudadanía, visibilizar la labor de sus investigadores premiados y fomentar el diálogo interdisciplinar.
El Dr. Crespo-Facorro, catedrático de la Universidad de Sevilla y referente en investigación sobre esquizofrenia, destacó la importancia de entender el cerebro humano desde una doble perspectiva: biológica y humana. Con una amplia trayectoria que combina atención clínica, neuroimagen, salud pública y programas de intervención temprana en psicosis, subrayó que “la psiquiatría debe moverse entre el sufrimiento del paciente y los mecanismos cerebrales que lo originan”.
Por su parte, el Dr. Valiente, director del grupo de metástasis cerebral en el CNIO y galardonado con el Premio Fundación Banco Sabadell en 2023, compartió su experiencia en el estudio de cómo las células cancerígenas colonizan el cerebro, una de las áreas más complejas de la oncología moderna. “El cerebro es lo que somos, y entender cómo lo ataca el cáncer es esencial para desarrollar terapias eficaces”, afirmó.
Durante la conversación, ambos científicos coincidieron en que los desafíos actuales de la medicina requieren enfoques colaborativos. “No todas las esquizofrenias son iguales, igual que no todas las metástasis lo son”, comentó Crespo-Facorro, señalando la necesidad de identificar biomarcadores específicos que permitan tratamientos personalizados.
Valiente, por su parte, explicó cómo su grupo trabaja en una red nacional que integra datos moleculares, imágenes, biopsias líquidas y evaluaciones cognitivas de pacientes con metástasis cerebral. “La clave está en mezclar datos clínicos y científicos para encontrar patrones que aún no comprendemos”, indicó.
Ambos destacaron también la importancia de la investigación traslacional, es decir, aquella que traduce los hallazgos científicos en aplicaciones clínicas. “La neurociencia no permite que estemos estables”, advirtió Crespo-Facorro, mientras que Valiente subrayó que “aunque no tratamos directamente a los pacientes, lo que hacemos está conectado con sus vidas”.
Más allá de la ciencia, la charla fue un ejercicio de honestidad y reflexión sobre lo que motiva a quienes dedican su vida a la investigación. Crespo-Facorro destacó el valor de acompañar a los pacientes con enfermedades mentales desde el conocimiento científico, mientras Valiente habló del placer de compartir logros en comunidad y de la responsabilidad que conlleva investigar en temas con impacto directo en la vida de las personas.
Ambos coincidieron también en que la sociedad necesita comprender y valorar más la ciencia. “Hay grandes personas trabajando con tecnología avanzada para mejorar nuestra calidad de vida, pero no siempre se les reconoce”, lamentó Crespo-Facorro. En la misma línea, Valiente concluyó: “El objetivo es que la gente apoye la investigación y también que la exija”.
La conversación entre estos dos investigadores pone de manifiesto que la clave del avance biomédico está en el trabajo conjunto, la educación científica y una visión integral de la salud. En un mundo donde la salud mental y el cáncer son prioridades urgentes, diálogos como este abren camino a una medicina más humana, más precisa y, sobre todo, más conectada con las necesidades reales de la sociedad.