El arte del papel picado colores que cuentan historias en Oaxaca
28 junio 2025. Lizeth Cuahutle
En Oaxaca, el viento no solo mueve las hojas de los árboles, también danza entre las coloridas tiras de papel picado que adornan calles, plazas y altares durante las fiestas tradicionales.
Este arte popular, hecho a mano con tijeras y destreza, convierte simples hojas de papel en verdaderas obras maestras llenas de detalles: flores, calaveras, figuras religiosas y símbolos de la vida cotidiana. Cada corte tiene un significado, cada diseño es una historia que se cuenta en colores vivos.
El papel picado no es solo decoración; es un puente entre lo terrenal y lo espiritual, un ritual que acompaña celebraciones como el Día de Muertos, bodas y festivales patronales.
En los talleres de San Agustín Etla, una comunidad cercana a la capital oaxaqueña, artesanos pasan horas dando vida a estos lienzos efímeros que, aunque delicados, resisten el paso del tiempo en la memoria colectiva.
El papel picado es alegría, nostalgia, fe y tradición que se balancea al viento, recordándonos que la cultura vive en los pequeños detalles.