México presentó «Coatlicue», la supercomputadora pública más poderosa de América Latina
México 28 noviembre 2025. Lizeth Cuahutle
México dio un paso hacia el fortalecimiento científico y tecnológico del país al anunciar la creación de «Coatlicue», la primera supercomputadora pública de gran escala en América Latina. El proyecto, presentado durante una conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, tendrá una inversión aproximada de 6 mil millones de pesos y se prevé que esté lista en un plazo de dos años.
De acuerdo con José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, «Coatlicue» contará con «15 mil GPU’s», una capacidad equivalente al trabajo simultáneo de más de 375 mil computadoras convencionales. “Estamos hablando de una computadora que casi ninguno de nosotros ha visto en su vida y que en dos años veremos construida en México”, señaló.
‘Coatlicue’ alcanzará un rendimiento de 314 petaflops, es decir, 314 mil billones de operaciones por segundo, lo que la hará: 7 veces más poderosa que ‘Pegaso’, la supercomputadora privada más grande de Brasil. Más de 100 veces mayor a la capacidad de «Yuca», el equipo mexicano más avanzado actualmente, ubicado en Sonora.
Su construcción se realizará con el apoyo técnico del Centro de Supercómputo de Barcelona y del Centro para el Desarrollo de Cómputo Avanzado (C-DAC) de la India.
La supercomputadora se integrará en unos 200 gabinetes refrigerados con sistemas de agua, dado que el calor que generará será significativamente alto. Requerirá, además, un suministro especial de energía eléctrica y conectividad avanzada. La ubicación final aún no se define, pues dependerá de factores como recursos hídricos, nivel de sismicidad, acceso energético y red de telecomunicaciones.
De acuerdo con Peña Merino, esta infraestructura permitirá acelerar el procesamiento de datos masivos en áreas clave para el país. Entre los usos destacados se encuentran: Predicciones climatológicas y estudios sobre sequías y lluvias, modelación de agua superficial y subterránea, crucial para la gestión hídrica, planeación energética, incluyendo simulaciones de consumo y oferta, procesamiento de grandes volúmenes de información fiscal y aduanera, aplicaciones en salud, movilidad y telecomunicaciones, cálculo masivo para proyectos científicos y emprendimientos tecnológicos.
La supercomputadora también ofrecerá servicios a empresas privadas, con el objetivo de crear un modelo autosustentable financieramente y fortalecer la soberanía tecnológica del país.