Regresan a México millones de mariposas Monarca
29 de noviembre de 2025. Michoacán. México. Redacción
Como un pulso ineludible de la naturaleza, millones de mariposas monarca han completado su épica migración transcontinental, transformando los bosques de oyamel en la Sierra Chincua, Michoacán, en un manto vibrante de color naranja. Este fenómeno anual, considerado una de las mayores hazañas del mundo animal, sigue fascinando a científicos y visitantes por igual, especialmente por el enigma de su orientación.
La travesía que culmina en México comienza a más de 4,000 kilómetros de distancia, en las regiones fronterizas entre Estados Unidos y Canadá. Durante dos meses, estos frágiles insectos recorren la vasta distancia en busca de las condiciones climáticas ideales para hibernar.
El santuario de la Sierra Chincua, situado a más de 3,300 metros sobre el nivel del mar dentro de la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca, ofrece el microclima perfecto: la densidad de los árboles de oyamel actúa como un paraguas protector que mantiene la humedad y las temperaturas bajas pero estables, esenciales para su supervivencia invernal.
La verdadera maravilla de esta migración radica en la identidad de las viajeras: la generación que llega a Michoacán es conocida como la «Generación Matusalén».
Mientras las mariposas monarca de verano viven apenas de 4 a 5 semanas, reproduciéndose y continuando su ciclo de vida en el norte, la Generación Matusalén nace al final del verano con un ciclo de vida especial, viviendo hasta ocho meses.
Esta generación superlongeva es la encargada de volar hacia el sur, sin que ninguna de ellas haya estado jamás en México. Ellas son, en esencia, las bisnietas de las mariposas que partieron de Michoacán en marzo, completando así una migración de varias generaciones.
A pesar de la incredulidad inicial, los estudios científicos han comenzado a descifrar el mecanismo detrás de esta navegación «imposible». Se ha descubierto que la Monarca no vuela a ciegas; está equipada con una brújula biológica sofisticada:
•Brújula Solar: Utilizan el Sol como principal guía, ajustando su dirección a lo largo del día gracias a un reloj circadiano ubicado en sus antenas.
•Magnetorrecepción: Se cree que también pueden percibir el campo magnético terrestre a través de receptores internos para mantener su rumbo en días nublados.
Este complejo sistema las guía con una precisión asombrosa hasta los mismos parches de bosque ancestrales.
El espectáculo de los millones de individuos agrupados en los oyameles es un recordatorio de la fragilidad y la belleza del corredor migratorio que conecta a Canadá, Estados Unidos y México, una ruta vital que hoy enfrenta amenazas por la pérdida de hábitat y el cambio climático, urgiendo a la cooperación trilateral para proteger a esta viajera.