Organismos Empresariales de México celebran nuevos aranceles y proyectan récord de recaudación
13 de Diciembre de 2025. México. Redacción
El sector empresarial mexicano ha manifestado un contundente respaldo a la reciente aprobación del Congreso que impone nuevos aranceles a las importaciones de mercancías provenientes de naciones sin tratados de libre comercio con México, como China. La medida es vista como un escudo necesario para la industria nacional y se proyecta que inyectará más de 70 mil millones de pesos a las arcas federales, protegiendo al mismo tiempo cerca de 350 mil empleos para el año 2026.
Líderes de las principales cámaras industriales han calificado la reforma como un paso fundamental hacia la soberanía económica y la lucha contra la competencia desleal. Organismos clave como la Cámara Nacional del Acero (Canacero), la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex) han sido enfáticos en su apoyo. El consenso empresarial es que «esta no es solo una medida de recaudación, es una estrategia de defensa industrial,» que otorga a las empresas nacionales las herramientas para competir en igualdad de condiciones frente al dumping y la sobrecapacidad productiva que inunda los mercados globales.
El enfoque de los aranceles está puesto en productos clave donde la industria nacional sufre una presión significativa de las importaciones asiáticas, incluyendo acero y sus derivados, textiles y confecciones, componentes para la industria automotriz, así como calzado, juguetes y muebles.
El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, presentó las proyecciones más ambiciosas de la reforma. Según el titular, la implementación de estos nuevos gravámenes fiscales a la entrada de productos permitirá que la recaudación federal supere los 70,000 millones de pesos en el mediano plazo, fortaleciendo la capacidad fiscal del Estado.
En el ámbito laboral, el impacto es igualmente significativo. Las proyecciones del gobierno y del sector privado indican que al reducir la entrada de productos subvaluados, se garantiza la supervivencia y expansión de las fábricas nacionales, logrando proteger y generar más de 350,000 puestos de trabajo para el cierre del 2026.
Al hacer menos atractivo el producto importado, se incentiva la sustitución de importaciones por producción local y se promueve la integración de cadenas de valor regionales, especialmente con los socios comerciales de Norteamérica.
A pesar de la celebración, algunos analistas económicos han llamado a la cautela, señalando la necesidad de que el gobierno federal invierta la recaudación adicional en infraestructura y programas de apoyo a la innovación y competitividad de las industrias protegidas, para asegurar que los aranceles no se conviertan en un simple costo que eventualmente se traslade al consumidor.