La higiene, una práctica esencial en el Antiguo Egipto
13 de enero de 2026. Internacional. Lizeth Cuahutle
En el Antiguo Egipto, la higiene personal ocupaba un lugar central en la vida cotidiana, ya que estaba estrechamente relacionada con la salud, la estética y el estatus social. De acuerdo con relatos históricos, como los del griego Heródoto, los egipcios otorgaban gran importancia a la limpieza del cuerpo.
Debido al clima cálido y polvoriento, hombres y mujeres practicaban con frecuencia la eliminación del vello corporal, una medida que ayudaba a prevenir parásitos. Para el aseo diario no utilizaban jabón, sino sustancias naturales como natrón, cenizas y sosa. Las familias acomodadas contaban con espacios especiales para el baño, mientras que la mayoría de la población se bañaba en el río Nilo y sus canales.
El uso de aceites y perfumes era común y cumplía una doble función: hidratar la piel y combatir los malos olores. Estos productos también eran símbolo de posición social y formaban parte de los ajuares funerarios, como se ha comprobado en tumbas reales.
La higiene bucal también era importante. Se limpiaban los dientes con pastas elaboradas con plantas, aunque la arena presente en los alimentos provocaba un desgaste dental considerable. A pesar de ello, la caries era menos frecuente entre las clases populares.
Estas prácticas muestran que la civilización egipcia poseía una avanzada conciencia sobre el cuidado del cuerpo, convirtiendo la higiene en un elemento fundamental de su cultura.