El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, negó que las obras del Tren Maya estén dañando cuevas y cenotes, como es el caso de la llamada “Dama Blanca”. Durante su visita a Quintana Roo para supervisar los tramos 6 y 7 del proyecto, López Obrador calificó de “seudoambientalistas” a los miembros del colectivo Sélvame del Tren ya otros activistas que han denunciado el relleno de cavernas con terraplén en los trabajos de este proyecto.
El presidente argumentó que estas organizaciones no gubernamentales están financiadas desde el extranjero y por los potentados que se han sentido siempre dueños de Quintana Roo y de México. López Obrador también aseguró que se están tomando las medidas necesarias para proteger los ecosistemas de la zona y que los trabajos del Tren Maya están siendo supervisados por especialistas.
Ante las descalificaciones del mandatario, el espeleólogo y ambientalista Guillermo DChristy le respondió de inmediato, aclarándole que no es “seudoambientalista” y que no recibe ningún tipo de pago por parte del gobierno. DChristy, quien ha sido uno de los principales activistas en la lucha por la protección de las cuevas y cenotes en la zona del Tren Maya, también detectó que la cueva “Guardianes”, situada en el tramo 5 norte, podría ser la siguiente en ser destruido con terraplén para el proyecto.
“Necesitamos preservar estas cavernas señor presidente, necesitamos que se haga todo lo posible para evitar que colapsen porque son fuentes de agua para muchas especies de animales. Y aparte son tesoros arqueológicos que debemos preservar”, dijo DChristy.
El colectivo Sélvame del Tren ha denunciado en varias ocasiones el impacto ambiental que el Tren Maya podría tener en la zona. Según ellos, el proyecto podría provocar la desaparición de cientos de especies animales y vegetales, así como la degradación de los ecosistemas de la región. A pesar de las críticas, el gobierno de López Obrador ha defendido el proyecto argumentando que traerá beneficios económicos y sociales a la zona.