Abandonan en Estados Unidos cuerpos de 939 migrantes: Relatos inconclusos en la frontera
Internacional. A 27 de Julio, 2023. ✍️
Un zapato roto, una blusa rosa, una cartera rasguñada, un dibujo con trazos de niño, algunas joyas, una gorra con las siglas LA, un celular mordisqueado, una tarjeta del Club Calimax, un brassier grisáceo. Cada objeto cuenta una historia inconclusa, arrebatada mientras caminaba hacia un destino soñado.
En la desgarradora realidad de la frontera, el 93% de los cadáveres de migrantes fueron hallados en Arizona y Texas, estados que forman parte de la principal ruta migratoria hacia Estados Unidos. Cada año, cientos de personas pierden la vida intentando cruzar hacia la tierra prometida, solo para enfrentarse a un destino devastador.
La mayoría de las personas migrantes fallecieron ahogadas en los ríos, devoradas por los animales del desierto o vencidas por el calor extremo. Sus cuerpos descompuestos fueron encontrados semanas después, por lo que son prácticamente irreconocibles. Las autoridades estadounidenses esperan que algún día alguien reconozca una pieza dental, un tatuaje, el crucifijo que llevaban el día que intentaron cruzar la frontera o la fotografía cuarteada que cargaban como único tesoro.
Las tierras donde se hallaron 93 por ciento de los cuerpos están en Arizona (458) y Texas (419), estados que forman parte de la principal ruta migratoria donde cada año mueren cientos de migrantes intentando cruzar a Estados Unidos. California (31) y Nuevo México (10) también aportan cadáveres a esta serie de terribles postales.
Se elaboró una base de datos propia con información obtenida del Sistema Nacional de Personas Desaparecidas y No Identificadas del gobierno estadounidense, la cual revela que hay 918 migrantes no identificados, mientras que 21 cuerpos con nombre y apellido aún no han sido reclamados. De 2010 a la fecha, ya suman 939 personas que esperan en las morgues fronterizas.
Las fichas de esas personas sin vida son muy cortas. Apenas un párrafo que cuenta casi nada. Es como si no hubieran tenido paso por la vida y su muerte fuera lo único que merece ocupar espacios en esa hoja a medio llenar.
Sin embargo, la frialdad de los reportes médicos contrasta con lo que acompaña a estas hojas de papel: fotografías de hijos o parejas, objetos que se recuperaron dentro de sus mochilas carcomidas y en las bolsas de sus viejos pantalones de mezclilla o de sus manos casi momificadas. Esas cosas se han convertido en recuerdos que revelan un poco de lo que fue la vida de cada una de esas personas.
La tragedia de los migrantes que arriesgan todo en busca de una vida mejor continúa, y estos cuerpos abandonados en la frontera son testigos silenciosos de las historias interrumpidas, de los sueños rotos y del costo humano de una travesía desesperada. Que cada objeto que se encontró junto a ellos nos recuerde la urgente necesidad de abordar la compleja realidad de la migración y encontrar soluciones que respeten la dignidad y los derechos de cada ser humano.
Información obtenida de Milenio.