Por: Luis Jesus Morales
La distribución de los nuevos libros de texto gratuitos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha generado polémica en algunos estados de México, donde autoridades educativas y asociaciones de padres de familia se han pronunciado en contra de su uso.
En Chihuahua, la gobernadora Maru Campos ordenó detener la distribución de los libros de texto, respaldando así la orden de una juez que suspendió la entrega por considerarlos una «imposición para el adoctrinamiento de la 4T» (en referencia al gobierno de la Cuarta Transformación encabezado por Andrés Manuel López Obrador).
En Guanajuato, la Secretaría de Educación del estado recibió el 35.0% de los nuevos libros de texto, pero debido a órdenes de la Unión Nacional de Padres de Familia, el personal de las escuelas los regresó a las bodegas, impidiendo su distribución.
En el caso de Jalisco, un amparo ha prohibido la distribución de los nuevos libros de texto, dejando dos terceras partes de los ejemplares asignados para nivel básico embodegados. El secretario de Educación local expresó que se prestará especial atención a las ideologías político-sociales presentes en los libros y que la educación básica debería centrarse en un análisis crítico de la historia de manera neutral y científica, evitando posturas ideológicas.
Las críticas a los nuevos libros de texto también han surgido en redes sociales, donde se han viralizado errores y señalamientos sobre la insuficiente enseñanza de matemáticas.