Una isla se hunde en el Caribe frente a Panamá y sus habitantes luchan por mantener sus hogares
Internacional. A 19 de Junio, 2024. ✍️ Sunashi Rivera
Los habitantes indígenas de la isla de Gardi Sugdub, ubicada en el Caribe panameño, se enfrentan a la difícil decisión de mudarse a tierra firme y abandonar las viviendas que han ocupado toda su vida debido a la crisis climática que eleva progresivamente el nivel del mar. Este problema se suma al hacinamiento que inicialmente impulsó la idea de traslado.
El mes pasado, unas 300 familias fueron reubicadas con el apoyo del Gobierno de Panamá a la urbanización Nuevo Cartí, también conocida como Isberyala, situada en la comarca Gunayala. Este archipiélago cuenta con aproximadamente 365 islas, la mayoría de ellas deshabitadas, según el Congreso General Guna, máxima autoridad comarcal.
A solo cinco minutos en lancha de tierra firme se encuentra Gardi Sugdub. Claudiano López, uno de sus habitantes, relata cómo la subida de la marea afecta principalmente a las casas situadas en la orilla, como la suya. «Amigos que al principio no pensaban en ese cambio climático. No creían, pero hoy en día ya están cansados de secar, sacar piedras y eso, y cuando la marea sube, reclama lo suyo», comenta López.
López, joven de la etnia guna, se resiste a abandonar la isla debido a la costumbre, aunque reconoce el problema de la marea. Los afectados construyen rellenos elevados con piedras y madera para evitar que el agua entre en sus casas durante la marea alta. Augusto Walter, secretario de la isla y de la comunidad de Isberyala, señala que 300 familias se mudaron, pero 32 permanecen en la isla por falta de casas disponibles o porque no querían irse.
“Yo relleno, y entonces cuando sube la marea, no tengo ningún problema, pero si mi vecino no rellena, por fuerza el agua llega hasta mi casa”, explica Walter. Reconoce que el nivel del mar va subiendo lentamente: “Yo sé que dentro de 10, 20 o 30 años, eso se va a notar, pero ahora no. La gente piensa que eso es relajo, que no va a suceder eso. Pero sí va subiendo, un milímetro. Nos damos cuenta”.
La idea de trasladarse a tierra firme surgió hace varios años debido al problema de sobrepoblación en la isla, según el Congreso General Guna. Antes del traslado, Gardi Sugdub tenía 1,300 habitantes y en algunas viviendas convivían hasta cuatro generaciones bajo el mismo techo. Nicolás Méndez y Delia López, habitantes de la isla, destacan que la mudanza fue más por la falta de espacio que por el temor al aumento del nivel del mar.
“Todo el año se aumentaba esa marea, pero no ha pasado nada. Es solamente el traslado que hicimos por la llegada de mucha gente, muchos habitantes que ya no alcanzaban los hogares. No tenían más casas dónde poder hacer, por eso es la mudanza”, asegura Méndez.
Walter, como líder comunitario, expresa el temor a un posible terremoto o maremoto, recordando un maremoto en 1882 que hundió algunas islas.
A pesar de los riesgos, algunos habitantes de la urbanización Nuevo Cartí regresan a Gardi Sugdub porque no se sienten a gusto en tierra firme. Brenes García, comerciante de la etnia guna, explica que la mudanza no le conviene debido a la falta de espacio para sus pertenencias y mercancías. “No soy como una lata de sardina, no vivo como una lata de sardina. No me he acostumbrado así”, expresa García, quien regresa todas las mañanas a la isla y planea vivir en ambos lugares.
Para el pescador guna Herminio Reyes, mudarse significaría perder su estilo de vida basado en la pesca. “Estoy perdiendo lo que es la pesca. Porque no voy a estar mirando todos los días al mar, y esa es mi naturaleza”, dice Reyes.
Claudiano López cuenta que, aunque su familia está en Nuevo Cartí, él pasa la mayor parte del tiempo en Gardi Sugdub debido a la falta de servicios adecuados en la nueva urbanización.
Walter reconoce los desafíos en servicios básicos como la electricidad y el agua en Isberyala, y menciona que, aunque se han instalado infraestructuras respetando las tradiciones guna, aún hay problemas. El Ministerio de Vivienda de Panamá ha afirmado que se está desarrollando un área comercial en la nueva urbanización y que se busca solucionar las afectaciones por el cambio climático y el hacinamiento.
Fuente: CNN.
