Incremento de aranceles busca proteger la industria textil mexicana
A 20 diciembre 2024. Lizeth Cuahutle
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el aumento de aranceles a la importación de textiles no está dirigido a China, sino que tiene como objetivo fortalecer la industria nacional.
Durante la conferencia de prensa, explicó que esta medida forma parte del «Plan México», que será presentado en enero de 2025, y está diseñado para apoyar a empresas familiares, especialmente en el Bajío, afectadas por prácticas desleales de exportación.
El incremento, anunciado por la Secretaría de Economía, incluye un arancel de hasta el 35% para mercancías confeccionadas y del 15% para productos textiles importados. Según Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, esta medida podría impactar los precios de la ropa, tanto importada como nacional, y redirigir el consumo hacia productos mexicanos.
Además, Sheinbaum destacó que se tomarán medidas para regular las prácticas de los agentes aduanales y combatir la corrupción en las autorizaciones de importación, fortaleciendo así el mercado interno.
La firma Logística de México (LDM) advirtió que el aumento de aranceles podría elevar los costos de importación hasta en 1,500 millones de dólares anuales. Esto afectará directamente a más de 10,000 millones de dólares en comercio textil, incrementando los costos operativos de las empresas y las tarifas de transporte.
«Un cargamento que antes costaba 100,000 dólares podría enfrentar un sobrecargo de 35,000 dólares solo en aranceles», explicó David Lati, Chief Revenue Officer de LDM. También se anticipan demoras en aduanas y mayores costos de almacenamiento, ya que muchas empresas buscarán abastecerse antes de que la medida entre en vigor, lo que podría incrementar la demanda de espacios de distribución en un 20%.
Especialistas coinciden en que el alza de aranceles generará un efecto dominó: el aumento de precios de la ropa importada podría elevar la demanda de productos nacionales, impactando también sus costos. Aunque esta medida busca proteger a los productores locales, el reto será mitigar los efectos secundarios en consumidores y empresas.
