Nuevos aranceles de EE.UU. generan reacciones en México, Canadá y China
04 de marzo de 2025. Lizeth Cuahutle
Estados Unidos ha impuesto nuevos aranceles a productos provenientes de México, Canadá y China, una medida que ha encendido alarmas en el comercio internacional y provocado respuestas inmediatas de los países afectados.
Las importaciones mexicanas y canadienses ahora enfrentan un arancel del 25%, con excepción de los hidrocarburos canadienses, que tienen un 10%. China, por su parte, ve duplicados los impuestos sobre varios de sus productos agrícolas, incluyendo trigo, carne, lácteos y frutas, lo que encarece su comercialización en territorio estadounidense.
Un ejemplo claro del impacto es el sector automotriz. Empresas mexicanas que exportan autopartes a EE.UU. han advertido que estos nuevos costos podrían traducirse en un aumento en los precios de los vehículos ensamblados en Norteamérica. De igual forma, productores agrícolas chinos anticipan pérdidas millonarias debido a la caída en la demanda de sus productos.
El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha anunciado aranceles de represalia por 100 mil millones de dólares en bienes estadounidenses. China no se quedó atrás y respondió con impuestos del 15% sobre productos agrícolas de EE.UU., lo que afectará a productores en estados clave como Iowa y Texas. México aún no ha anunciado medidas, pero se espera que la presidenta Claudia Sheinbaum haga declaraciones en los próximos días.
El peso mexicano ya ha resentido la medida, con una depreciación frente al dólar, que ahora se cotiza en 20.84 pesos. A su vez, el nerviosismo en los mercados ha afectado la inversión extranjera y ha aumentado la volatilidad en sectores clave como el tecnológico y el agroalimentario.
México es el principal socio comercial de Estados Unidos y una pieza clave en su cadena de suministro, mientras que China sigue siendo un gigante en la producción y exportación de bienes. Estas nuevas tensiones comerciales ponen en evidencia la interdependencia de las economías y podrían acelerar cambios en las estrategias comerciales de ambos países.
Los nuevos aranceles han generado una cadena de reacciones que podrían afectar los precios al consumidor y la estabilidad económica en varias regiones. La incertidumbre se mantiene mientras los países afectados analizan sus próximos pasos en un escenario de tensiones comerciales crecientes.