Detectan el tercer objeto Interestelar conocido
Internacional. A 3 de julio de 2025. Redacción
La comunidad astronómica global se encuentra en ebullición tras la reciente detección de un nuevo objeto celeste, provisionalmente denominado A11pl3Z, que parece ser el tercer visitante confirmado procedente de fuera de nuestro Sistema Solar.
Este hallazgo, realizado hace solo unas horas, promete ofrecer una ventana sin precedentes a la composición de otros sistemas estelares.
El objeto, con un diámetro estimado de entre 10 y 20 kilómetros, se encuentra actualmente a la altura de Júpiter y se desplaza a una velocidad asombrosa de más de 60 kilómetros por segundo.
Esta velocidad es considerablemente superior a la de cualquier asteroide o cometa que orbite nuestro Sol, lo que refuerza la hipótesis de su origen interestelar.
Aunque aún se están recabando datos para determinar su composición exacta –si es un asteroide rocoso o un cometa helado–, su trayectoria ya ha sido confirmada: A11pl3Z no orbita alrededor del Sol.
En cambio, su camino lo lleva desde las profundidades del espacio interestelar, a través de nuestro sistema planetario, para luego regresar a su punto de origen.
Afortunadamente, no representa ningún peligro para la Tierra, ya que se espera que su aproximación más cercana sea a cientos de millones de kilómetros de nuestro planeta.
Este descubrimiento es particularmente significativo porque solo dos objetos de este tipo habían sido identificados previamente: ‘Oumuamua, en 2017, y el cometa 2I/Borisov, en 2019. Cada uno de estos encuentros ha proporcionado datos valiosos, y la llegada de A11pl3Z ofrece una nueva oportunidad para que los científicos analicen directamente material «extranjero». Estudiar la composición de estos visitantes puede revelar secretos sobre la formación y evolución de otros sistemas planetarios más allá del nuestro.
Los astrónomos están trabajando diligentemente para refinar las mediciones de A11pl3Z y determinar con mayor precisión sus características y origen. A medida que la tecnología de observación avanza, con proyectos como el Observatorio Vera C. Rubin en Chile en el horizonte, es probable que la detección de objetos interestelares se vuelva más común, abriendo nuevas fronteras en nuestra comprensión del universo.
