China construye central solar espacial, enviará energía a la Tierra vía microondas
Internacional. A 8 de julio de 2025. Redacción
China avanza en la construcción de una central solar en el espacio, con el objetivo de transmitir energía ininterrumpida a la Tierra mediante microondas. Este monumental proyecto, que busca superar las limitaciones de la energía solar terrestre, promete revolucionar el suministro eléctrico mundial para mediados de siglo.
El plan, audaz en su concepción y ambicioso en su cronograma, contempla la puesta en marcha de una megacentral solar en órbita para el año 2050, capaz de generar la asombrosa cifra de 2 gigavatios (GW) de electricidad.
Esta capacidad es diez veces superior a la eficiencia de los paneles solares instalados en la superficie terrestre, un factor clave que impulsa la visión china. La clave de esta eficiencia radica en la capacidad de captar la energía solar de forma continua, sin las interrupciones inherentes a la noche, las nubes o las variaciones atmosféricas que afectan a los sistemas terrestres.
La energía sería recolectada por vastos arreglos de paneles solares en órbita geoestacionaria, a unos 36,000 kilómetros de altitud. Una vez capturada, esta energía se convertiría en microondas y se transmitiría de forma inalámbrica a estaciones receptoras especializadas en la Tierra, donde se reconvertiría en electricidad para la red.
Los ingenieros chinos ya están preparando las fases iniciales de prueba, con un lanzamiento programado para 2028. En esta primera etapa, un satélite de prueba se ubicará en órbita terrestre baja para ensayar la transmisión inalámbrica de energía, con una modesta capacidad inicial de 10 kilovatios.
Este proyecto, que ha sido comparado en su envergadura con la construcción de la imponente Presa de las Tres Gargantas, presenta desafíos tecnológicos y logísticos sin precedentes. El lanzamiento de componentes masivos, el ensamblaje en el vacío del espacio y la garantía de una transmisión de energía segura y eficiente son solo algunos de los obstáculos que los científicos e ingenieros chinos están trabajando para superar.