Cae «El Guayabas», presunto líder huachicolero y sicario, tras persecución entre Tlaxcala y Puebla
Tlaxcala. A 22 de agosto de 2025. Alexis P. González
En un operativo coordinado entre las fuerzas de seguridad de Tlaxcala y Puebla, fue capturado Gualberto N., conocido como «El Guayabas», considerado uno de los criminales más buscados en la región.
Su detención, ocurrida el pasado miércoles 20 de agosto, en Texmelucan, representa un duro golpe a las redes dedicadas al robo de gas LP y a la delincuencia organizada que operan en ambos estados.
La persecución inició en Ixtacuixtla, Tlaxcala, después de que el delincuente fuera alertado de la presencia policial. En su intento por escapar hacia territorio poblano a bordo de una motocicleta, fue interceptado por los agentes. Durante la captura, a «El Guayabas» se le aseguraron 80 dosis de droga, un arma corta de 9 mm y el vehículo en el que intentaba huir.
Fuentes de inteligencia señalan que Gualberto N. es un generador de violencia y mantenía una serie de operaciones ilícitas en ambos estados, entre las que se incluyen el robo de combustible, narcomenudeo, extorsión, robo a transporte de carga y homicidios.
Las autoridades lo relacionan con el asesinato de dos hombres en Tlalancaleca, donde una bala perdida mató a un niño de 4 años, así como con la explosión de una pipa de gas en Santiago Coltzingo.
Asimismo, se le vincula con el asesinato de Areli N, apodada «La Reina del Huachicol», ocurrido en abril de 2025, y con la ejecución de Antonio N., alias «El Señor Guzmán». También se le atribuye un atentado en su contra en Atotonilco, Ixtacuixtla, donde se encontró una granada de fragmentación activa.
Las investigaciones indican que «El Guayabas» operaba bajo el mando de Jalit N., «El Mamer», y tenía nexos con Mario Alberto N., «La Marrana». También se sospecha que formó una alianza con el grupo criminal «La Barredora», lo que podría relacionarlo con el hallazgo de seis cabezas humanas en Ixtacuixtla.
La captura de Gualberto N., considerado un objetivo prioritario, es un avance significativo para frenar el crimen organizado y el robo de hidrocarburos, delitos que han afectado gravemente la seguridad en Tlaxcala y Puebla en los últimos meses.