11 de septiembre el atentado que cambió la historia contemporánea
Internacional 11 septiembre 2025. Lizeth Cuahutle
El 11 de septiembre de 2001 quedó marcado como una de las fechas más trágicas y decisivas de la historia moderna. Ese día, el grupo terrorista «Al Qaeda», encabezado por Osama bin Laden, llevó a cabo una serie de ataques coordinados que impactaron de forma profunda en la política, la seguridad y la vida social a nivel mundial.
En la mañana de aquel martes, cuatro aviones comerciales fueron secuestrados casi de manera simultánea:
Dos aviones fueron dirigidos hacia las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York. El primero impactó contra la torre norte a las 8:46 a.m., y el segundo contra la torre sur a las 9:03 a.m. Las imágenes del choque y el colapso de los edificios poco después dieron la vuelta al mundo y simbolizaron la magnitud del ataque.
Un tercer avión se estrelló contra el Pentágono, sede del Departamento de Defensa, a las 9:37 a.m., causando gran destrucción en el complejo militar.
El cuarto avión, el Vuelo 93 de United Airlines, tenía como objetivo un punto estratégico en la capital, pero nunca llegó a destino. Los pasajeros, conscientes de lo que ocurría, enfrentaron a los secuestradores y lograron que la aeronave se precipitara en un campo de Shanksville, Pensilvania, a las 10:03 a.m.
Los ataques provocaron la muerte de casi 3,000 personas y dejaron a miles más heridas. Las víctimas incluían trabajadores de las torres, rescatistas, pasajeros y ciudadanos que transitaban por las zonas afectadas.
El atentado desencadenó lo que se denominó la “guerra contra el terrorismo”, con operaciones militares, cambios en las leyes de seguridad y un endurecimiento de las políticas migratorias y de defensa en distintos países.
Ese día marcó el inicio de un periodo de gran tensión internacional, donde la lucha contra organizaciones extremistas se convirtió en prioridad mundial.
Cada 11 de septiembre se recuerda a las casi tres mil víctimas con ceremonias, lecturas de nombres y el encendido de luces en Nueva York que evocan la silueta de las Torres Gemelas. Más de dos décadas después, las heridas emocionales y sociales continúan presentes, al igual que las consecuencias políticas derivadas de aquellos sucesos.