Operativo policial deja dos muertos y 14 heridos tras desbloqueo a botadero en Cochabamba
10 de diciembre de 2025. Bolivia. Redacción
La ciudad de Cochabamba se encuentra en estado de conmoción tras el operativo policial ejecutado el lunes 8 de diciembre, en el sector de Cotapachi, Colcapirhua. La intervención, destinada a desbloquear el acceso al botadero municipal tras una protesta de 12 días por disputas limítrofes, se transformó en una tragedia con un saldo de dos personas fallecidas y catorce heridas.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Cinforiano Carrillo de 38 años de edad y el profesor de música Pablo Padilla Meneses de 47 años de edad. Allegados a Padilla Meneses afirmaron que él era una víctima inocente que regresaba de entregar notas en su unidad educativa, sin estar involucrado en el conflicto.
La tensión se disparó cuando familiares de los fallecidos y comunarios señalaron directamente a la unidad policial «Grupo Delta» como responsable de la violencia. Los deudos hicieron pública una fotografía de los presuntos agentes implicados y los acusan de haber abierto fuego contra la población civil.
El relato de los comunarios describe la intervención como una escena de guerra, con denuncias de una brutal gasificación seguida del uso indiscriminado de armas de fuego por parte de los efectivos.
El escándalo se profundiza con la confirmación de material probatorio clave. Bernardo Almanza, representante del Control Social de Quillacollo, reveló a los medios que su organización resguarda material audiovisual que comprometería a los agentes.
«Tenemos videos que muestran a policías haciendo uso excesivo de violencia y que dispararon contra los comunarios,» afirmó Almanza.
El dirigente aseguró que estas cruciales piezas de evidencia ya han sido entregadas a familiares de las víctimas y a varios medios de comunicación para su resguardo.
Ante la gravedad de los hechos y con la evidencia fotográfica y audiovisual circulando, el Control Social y los familiares exigen una investigación inmediata, profunda e imparcial para identificar y sancionar a los responsables de esta tragedia. La pregunta que polariza a Cochabamba es si el uso de fuerza letal era la respuesta justificada para resolver un conflicto de límites municipales.
