Hallan en China una “autopista” imperial de 13 kilómetros construida hace más de 2 mil 200 años
A 11 enero 2026. Lizeth Cuahutle
Un equipo de arqueólogos chinos descubrió en la provincia de Shaanxi una antigua calzada imperial de 13 kilómetros de longitud, construida hace más de 2 mil 200 años durante la dinastía Qin.
El hallazgo revela una impresionante obra de ingeniería que habría funcionado como una vía estratégica para el control militar y administrativo del primer imperio chino.
La carretera, conocida como *Qinzhidao* o “Camino Recto de Qin”, destaca por su trazado completamente rectilíneo y su anchura, que alcanza hasta 60 metros en algunos tramos, dimensiones comparables a una autopista moderna de varios carriles. Fue edificada por orden del emperador Qin Shi Huang, quien unificó China en el siglo III a.C. y es también conocido por el ejército de guerreros de terracota.
De acuerdo con los especialistas del Instituto de Protección e Investigación del Patrimonio Cultural de Yulin, el tramo hallado cruza el distrito de Hengshan y formaba parte de una red vial que conectaba la antigua capital de Xianyang con Jiuyuan, en la actual Mongolia Interior.
Su objetivo principal era facilitar el rápido desplazamiento de tropas para proteger la frontera norte del imperio frente a pueblos nómadas.
Los estudios arqueológicos revelan que los constructores nivelaron valles, cortaron montañas y reforzaron pendientes para mantener la línea recta del camino.
En el trayecto se identificaron pasos tallados en la roca, superficies endurecidas por el tránsito constante y estructuras de tierra compactada, todo ello realizado sin maquinaria moderna.
Junto a la vía también se encontraron restos de un pequeño asentamiento que habría funcionado como estación de mensajería o mantenimiento, similar a las antiguas postas imperiales. Estos puntos eran clave para garantizar la comunicación y el control en un territorio extenso.
Aunque la existencia del «Qinzhidao» ya estaba documentada en textos históricos antiguos, este descubrimiento permite conocer con mayor precisión su trazado y confirma el alto nivel de organización y capacidad técnica alcanzado por la dinastía Qin, sentando las bases de la infraestructura imperial china.