EE. UU. extiende el muro al río Bravo: la Embajada advierte que la frontera «no está solo en tierra»
12 de enero de 2026. EEUU. Redacción
La Embajada de Estados Unidos en México lanzó este domingo una contundente advertencia a las personas que intentan cruzar la frontera de manera irregular, confirmando que la barrera física de seguridad se ha extendido formalmente a las aguas del río Bravo.
A través de un comunicado oficial y material audiovisual difundido en sus canales digitales, la representación diplomática subrayó que la infraestructura de control no se limita a la superficie terrestre, enviando un mensaje de disuasión directa bajo la premisa de que «el muro en la frontera sur no está solo en tierra».
La nueva infraestructura consiste en una red de barreras flotantes compuestas por boyas de color naranja de alta resistencia, que se extienden a lo largo de puntos estratégicos del afluente, principalmente en la zona limítrofe entre Texas y el estado mexicano de Tamaulipas. Estas estructuras están diseñadas para dificultar el avance de nadadores y embarcaciones pequeñas, y forman parte de un sistema de vigilancia integral que incluye sensores, cámaras de visión nocturna y patrullaje constante por parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.
De acuerdo con las declaraciones de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, este proyecto es una pieza clave de la estrategia migratoria de la administración del presidente Donald Trump. La funcionaria detalló que este «muro acuático» cuenta con financiamiento federal directo, derivado de los fondos aprobados para el fortalecimiento de la seguridad nacional, con el objetivo dual de detener el flujo migratorio irregular y combatir las rutas de tráfico de drogas que operan en la cuenca del río.
El mensaje de la Embajada, encabezada por el embajador Ronald Johnson, fue tajante al exhortar a los migrantes a no poner su vida en riesgo y regresar a sus países de origen. La publicación, acompañada del hashtag #NiLoIntentes, enfatizó que cualquier persona detectada cruzando entre los puertos de entrada oficiales será detenida y deportada de manera inmediata, eliminando expectativas de liberación bajo palabra o procesos de asilo flexibles para quienes opten por vías no autorizadas.
Mientras tanto, la respuesta de organizaciones civiles y defensores de derechos humanos no se ha hecho esperar, calificando estas barreras como una «trampa mortal» que incrementa drásticamente el riesgo de ahogamiento en un río ya de por sí peligroso debido a sus corrientes.
Por su parte, el Gobierno de México, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum, mantiene una vigilancia estrecha sobre el impacto humanitario de estas medidas, tras una reciente llamada con su homólogo estadounidense en la que se discutieron temas de soberanía y cooperación fronteriza.