Hallan en Turquía un raro anillo de arquero de marfil de los siglos XII–XIII
A 17 de enero de 2026. Lizeth Cuahutle
Un equipo de arqueólogos turcos realizó un hallazgo excepcional en la histórica ciudad de Hasankeyf, al sureste de Turquía, donde fue localizado un anillo de arquero tallado en marfil, fechado entre los siglos XII y XIII, cuya función aún genera debate entre los especialistas: ¿uso ritual o militar?.
El descubrimiento se realizó durante las excavaciones de 2025, como parte del proyecto “Herencia para el Futuro”, impulsado por el Ministerio de Cultura de Turquía. La pieza, identificada como un zihgir, es un tipo de anillo utilizado por los arqueros para proteger el pulgar al tensar la cuerda del arco. No obstante, su cuidada elaboración y el contexto en el que fue encontrado apuntan a un uso más simbólico que práctico.
La joya fue hallada en el Gran Palacio Artúquida, en una zona asociada a la élite gobernante. Está tallada en marfil, un material de alto valor en el mundo islámico medieval, y presenta una decoración minuciosa con perlas incrustadas, una turquesa engastada en forma romboidal y detalles de filigrana en plata con motivos geométricos. Su estado de conservación es notable, pese a haber permanecido enterrada por más de 800 años.
Hasankeyf es considerada una de las ciudades habitadas de forma continua más antiguas del mundo, con alrededor de 12 mil años de historia. Su ubicación estratégica, a orillas del río Tigris, la convirtió en un punto clave entre Mesopotamia y Anatolia, por donde transitaron diversas civilizaciones como romanos, bizantinos, árabes y otomanos. Entre los siglos XI y XIII, la ciudad vivió su máximo esplendor bajo el dominio de la dinastía artúquida, reconocida por su impulso a la arquitectura, las artes y la vida cultural.
Especialistas señalan que, aunque el zihgir era un objeto funcional, en las culturas islámicas y túrquicas medievales la arquería también tenía un carácter noble y simbólico. Mientras los arqueros comunes utilizaban protecciones de cuero o hueso, piezas tan elaboradas como esta estaban reservadas para la élite, funcionando como símbolos de estatus y poder.
Los investigadores consideran que el anillo no fue usado en combate, sino que pudo formar parte del atuendo ceremonial de un miembro de la corte artúquida o incluso haber sido depositado de manera deliberada como ofrenda ritual. La combinación de materiales y diseño no tiene precedentes conocidos en la arqueología islámica medieval, lo que convierte a este hallazgo en una pieza única a nivel mundial.