Tormenta invernal paraliza EE. UU. y desata compras de pánico en todo el país
24 de enero de 2026. EEUU. Redacción
Un sistema invernal sin precedentes, bautizado como la Tormenta Invernal Fern, ha sumido a más de 230 millones de personas en una situación de emergencia nacional, extendiendo un manto de hielo y nieve desde Texas hasta Maine. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) ha calificado el fenómeno como una amenaza «potencialmente catastrófica» debido a una combinación letal de lluvia helada, nevadas récord y un vórtice polar que ha desplomado las temperaturas hasta los -40°C en el centro del país. Con más de 34 estados bajo alerta y al menos 18 declaraciones de estado de emergencia, la infraestructura de la nación enfrenta su prueba más dura en décadas.
El caos se ha trasladado de los cielos a los supermercados, donde se registran compras de pánico que recuerdan los peores momentos de la pandemia. En estados del sur como Texas, Alabama y Virginia, las estanterías de cadenas como Walmart y Aldi han quedado completamente vacías de productos esenciales como leche, huevos, pan y agua embotellada. La desesperación por asegurar suministros antes de que el «muro de hielo» bloquee las rutas de suministro ha provocado largas filas y estantes desolados, mientras las autoridades suplican a la población evitar el acaparamiento excesivo para no colapsar aún más la cadena de distribución.
La preocupación principal de los expertos se centra en la acumulación de hielo, que en regiones de las Carolinas y Tennessee podría alcanzar los 2.5 centímetros de espesor. Este peso es suficiente para fracturar ramas de árboles y derribar tendidos eléctricos, lo que anticipa apagones masivos que podrían dejar a millones de hogares sin calefacción en medio de un frío ártico mortal. El transporte está prácticamente paralizado: más de 8,000 vuelos han sido cancelados este fin de semana y las principales autopistas interestatales han sido cerradas o declaradas intransitables debido a las capas de hielo negro que las cubren.
En el noreste, ciudades como Nueva York, Filadelfia y Boston se preparan para recibir hasta 50 centímetros de nieve en las próximas 24 horas, mientras que en el sur, ciudades poco habituadas al frío extremo enfrentan temperaturas bajo cero que amenazan con reventar tuberías y colapsar sistemas de energía locales. El gobierno federal ha movilizado recursos de emergencia y equipos de la Guardia Nacional para asistir en labores de rescate y despeje de caminos, advirtiendo que lo peor de la tormenta Fern impactará con toda su fuerza entre la noche de hoy y el domingo, dejando una huella de destrucción y frío que tardará días, o incluso semanas, en disiparse.
