Malintzin, la traductora clave en la conquista de México
A 25 enero 2026. México. Lizeth Cuahutle
Malintzin, también conocida como Doña Marina o La Malinche, fue una mujer indígena cuya labor como traductora resultó fundamental durante el proceso de conquista de México en el siglo XVI. Su papel permitió la comunicación entre los pueblos originarios y los españoles encabezados por Hernán Cortés, en un contexto marcado por la violencia, la guerra y la negociación política.
De acuerdo con investigaciones históricas, Malintzin nació a inicios del siglo XVI en la región de Oluta, al sur del actual territorio mexicano. Desde joven aprendió varias lenguas indígenas, entre ellas náhuatl y maya chontal. Durante su infancia fue vendida o tomada como cautiva, condición que marcó su vida y la colocó en una situación de subordinación.
En 1519 fue entregada, junto con otras mujeres, a los españoles tras la derrota del gobernante de Centla. Bautizada como Marina, inicialmente fue asignada como servidora, pero su conocimiento de idiomas la convirtió en una pieza clave para la expedición de Cortés, al facilitar la traducción entre el náhuatl, el maya y el castellano.
Malintzin actuó como intermediaria en encuentros diplomáticos, negociaciones políticas y decisiones militares. Su labor permitió establecer alianzas entre los españoles y diversos pueblos indígenas, en especial durante la etapa previa a la caída de México-Tenochtitlán en 1521. Historiadores señalan que muchas de estas negociaciones fueron interpretadas desde las concepciones indígenas, lo que generó diferencias en la forma en que españoles y nativos entendieron los acuerdos alcanzados.
Tras la conquista, Malintzin buscó consolidar su autonomía. Se separó de Cortés, con quien tuvo un hijo, y posteriormente contrajo matrimonio con el capitán español Juan Jaramillo, logrando reconocimiento legal y una posición social estable. Falleció alrededor de 1530, posiblemente a causa del sarampión.
Durante siglos, la figura de La Malinche fue asociada con la traición; sin embargo, estudios recientes la presentan como un personaje complejo, cuya actuación estuvo condicionada por la esclavitud, la supervivencia y las estructuras de poder de su tiempo. Su historia refleja las tensiones culturales y humanas que marcaron el inicio de la época colonial en México.