Autoestimulación podría ayudar a reducir síntomas menopáusicos revela estudio
México. 23 de febrero de 2025. Lizeth Cuahutle
Un estudio realizado por el Instituto Kinsey, adscrito a la Universidad de Indiana, sugiere que la masturbación podría contribuir al alivio de algunos síntomas asociados con la menopausia, como el insomnio, la irritabilidad y los cambios de humor.
La investigación, publicada en la revista científica Menopause, encuestó a más de mil mujeres de entre 40 y 65 años en etapa perimenopáusica y posmenopáusica.
De acuerdo con el estudio: más del 80% de las participantes reportó haberse masturbado en algún momento de su vida, cerca del 20% señaló que esta práctica ayudaba a aliviar síntomas generales, cuando se preguntó por malestares específicos, el porcentaje aumentó: 46% de mujeres perimenopáusicas reportó mejoría en dificultades para dormir, irritabilidad y cambios de humor, 32% de mujeres posmenopáusicas indicó beneficios similares.
En menor proporción, algunas participantes señalaron mejoría en dolor vaginal, hinchazón y molestias al orinar.
Los investigadores indicaron que parte de los beneficios podrían estar relacionados con la liberación de endorfinas y la reducción del estrés que acompaña al orgasmo.
El estudio también reveló que más del 90% de las encuestadas nunca había escuchado a un profesional de la salud sugerir la masturbación como estrategia complementaria para el manejo de síntomas.
Los autores señalaron que tanto la menopausia como la masturbación continúan siendo temas que generan incomodidad en la consulta médica, lo que podría limitar el acceso a información sobre alternativas de autocuidado.
Entre los malestares más frecuentes asociados con esta etapa se encuentran: sofocos y sudores nocturnos, insomnio ,cambios de humor e irritabilidad, ansiedad y depresión, sequedad y dolor vaginal, dolores articulares, cansancio y dificultad para concentrarse
Los especialistas consideran que la terapia hormonal sigue siendo el tratamiento estándar para casos moderados a severos, aunque su uso disminuyó tras la publicación del estudio Women’s Health Initiative en los años 2000, que vinculó el tratamiento con ciertos riesgos.
Los investigadores concluyen que, si bien la masturbación no sustituye tratamientos médicos y no funciona de la misma manera en todas las personas, podría considerarse una estrategia complementaria de autocuidado, siempre que no exista contraindicación médica.