Celebra Tlaxcala el “Día de la Candelaria”

Galería: Jorge Lezama

En Tlaxcala el culto y las tradiciones tradiciones van de la mano o tal vez sólo son un pretexto para comer algo típico desde tiempos ancestrales. En los mercados y en las casas de familias sobre todo católicas, el 2 de febrero se espera con alegría.

El niño Dios, vestido y arrullado el 24 de diciembre, se levanta para ir a misa; como premio a la gente que fungió como padrino, se le recibe con tamales.

Para el comercio esta fecha representa una nueva oportunidad en la que pueden vender los productos que incluyen “la tamaliza”: hojas, manteca, masa, carne, chile y jitomate, entre otros aditamentos.

La fiesta de La Candelaria es un rito católico que comienza en la Navidad, con el nacimiento de Jesús. Muchas familias mexicanas colocaron un Nacimiento en su hogar durante las fiestas decembrinas y comieron Rosca el 6 de enero, en un acto simbólico para recordar el día en que Melchor, Gaspar y Baltazar (los Tres Reyes Magos) ofrecieron oro, mirra e incienso al recién nacido niño Jesús.

Aquellos que en su deliciosa rebanada sacaron al “muñequito” se convierten en los “padrinos del Niño” y tienen que ofrendar tamales el 2 de febrero, día en que según la tradición se “levanta” al Niño Dios del pesebre para «vestirlo» y continuar con la ruta católica que pasa por los Carnavales que se festejarán en marzo, la Cuaresma y el Miércoles de Ceniza, hasta terminar con la Semana Santa.

Todavía en los mercados hay lugares donde «visten» a los Niños Dios como parte de esta fiesta popular. El primer año lo visten de blanco, sin corona ni trono. El segundo ya puede llevar un traje de color y es hasta el tercer año cuando lo visten como Rey, como el Emperador del Universo, y le colocan su corona y su trono porque ya puede realizar milagros.

 

 

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