
Redacción
Empujones, mentadas de madre, gritos de rateros y un gran escándalo y tumulto escenificaron ex integrantes y militantes en activo del Sindicato 7 de Mayo en pleno centro histórico de Tlaxcala.
El encuentro ocurrió al finalizar una conferencia de prensa que organizaron seguidores de la ex lideresa Guadalupe Rodríguez Guzmán, quienes denunciaron que la actual dirigencia sindical es espuria y que no tiene validez legal.
Mostraron documentos en donde según su versión la toma de nota es ilegal, por lo que exigen que sean reinstalados en sus cargos como dirigentes, pero en eso estaban cundo legó gente de Edgar Tlapale, para reventar la conferencia de prensa.
El enfrentamiento fue entre seguidores de ambas partes y fue Narciso Sánchez quien les demandó que dijeran cual es su estado laboral ydonde es que prestan sus servicios para demostrar que son trabajadores en activo.
Culparon a Edgar Tlapale porque se han frenado sus pagos y que los han bloqueado para que no puedan demostrar que son trabajadores activos y en vigencia de sus derechos sindicales.
Acusaron venta de plazas y en respuesta les recordaron que fueron expulsados vergonzosamente por malos manejos, por momentos la discusión subió de tono, vinieron los empujones y fue lamentable el espectáculo que dieron.
Por momentos el llamado “portal Grande” quedó bloqueado por reporteros y los sindicalizados de los dos banos, que no llegaron a nada y solo exhibieron su ambición por el poder y para quedarse con las cuotas de los trabajadores al servicio del estado y sus municipios.