Por: Luis Jesus Morasles
La exitosa misión espacial Chandrayaan-3 de la India ha aterrizado con éxito en el polo sur de la Luna, tras llevar a cabo una maniobra de descenso compleja sobre la superficie de la parte más meridional del satélite, una zona nunca antes explorada.
«Hemos logrado un aterrizaje suave en la Luna», anunció Sreedhara Panicker, director ejecutivo de la Organización de Investigación Espacial de la India, después de la intrincada maniobra. Con este hito, India se convierte en el cuarto país en lograr un alunizaje exitoso en el satélite, uniéndose a Estados Unidos, Rusia y China.
Chandrayaan-3 ha viajado durante 40 días desde su despegue el 14 de julio, impulsado por el cohete de lanzamiento más grande y pesado de la India.
El primer ministro indio, Narendra Modi, quien asiste a la cumbre de líderes de BRICS en Sudáfrica, interrumpió su participación para seguir en línea el momento del alunizaje. «Estos momentos históricos se convierten en la conciencia eterna de la vida de la nación. Este es un momento inolvidable, sin precedentes, un toque de clarín para la India desarrollada, una victoria para la nueva India», expresó el emocionado primer ministro.
Este alunizaje representa un logro especial para India, que en 2019 experimentó el fracaso de su misión anterior, Chandrayaan-2, que también tenía como objetivo el alunizaje y falló en la maniobra de desaceleración para tocar la superficie lunar. En aquella ocasión, la imagen del primer ministro consolando con un abrazo al entonces jefe de la ISRO, Kailasavadivoo Sivan, conmovió al país.
«Hicimos una promesa en la Tierra y la cumplimos en la Luna. Nuestros científicos han declarado: ‘India está ahora en la Luna'», añadió Modi. La agencia espacial india explicó previamente que el descenso final de 25 kilómetros desde el espacio hasta la superficie lunar fue la fase «más crítica del aterrizaje». En este paso, la velocidad de aterrizaje fue de aproximadamente 1.68 kilómetros por segundo, con Chandrayaan-3 en posición horizontal. La maniobra implicó cambiar a la posición vertical durante el descenso, basándose en un cálculo matemático preciso.
Un error en este cálculo fue lo que causó el fracaso de Chandrayaan-2 en septiembre de 2019.
En el centro de control de la misión, el MOX, científicos, invitados y periodistas estallaron en aplausos y abrazos cuando la distancia de descenso superó los dos kilómetros en la cuenta regresiva. Con la velocidad disminuyendo constantemente, la misión superó el intento anterior.